Los mamíferos nacionales han sido estudiados desde finales del siglo XVIII, pero la primera compilación sobre las especies es el trabajo de Goldman (1920), que resumió la información sobre la diversidad de este grupo conocida para Panamá hasta esa época. Ese trabajo informó para el área central de Panamá una riqueza de especies que comprendía unas 70 especies, incluyendo mamíferos que en el presente ya han desaparecido de la zona. Posteriormente, en una recopilación de datos informó para esta zona geográfica unas 95 especies de mamíferos.
Otra contribución importante que refleja la diversidad de mamíferos en
la región central de Panamá es la lista de especies de Isla Barro Colorado de
Handley, que informó sobre la presencia de unas 105 especies de
mamíferos para esa localidad, la mayoría de ellos murciélagos.
Una revisión sobre los mamíferos registrados para la región central de Panamá (ANCON-TNC) reveló la presencia de 133 especies. Uno de los trabajos más recientes sobre la fauna del área del canal y sus alrededores son los estudios para las alternativas del Canal de Panamá, en los cuales se informó de la presencia de 93 especies, sin incluir roedores pequeños.
Por lo que respecta a la Región Occidental del Canal de Panamá, informaron
en la evaluación ecológica en el área del proyecto minero Petaquilla la
presencia de 38 especies de mamíferos una revisión de la literatura revela que
de las 250 especies de mamíferos registrados para Panamá, cerca de 200 pueden
estar presentes en la Región Occidental, especialmente si se toma en cuenta su
distribución geográfica histórica. Sin embargo, y como ya se señaló, las alteraciones
en los hábitat originales han sido severos y es de esperarse que hayan tenido efectos
negativos sobre las poblaciones de los mamíferos silvestres, por lo que es de
esperarse que actualmente haya un número menor de especies y algunas de ellas
representadas por un número bajo de individuos.
Evaluación del muestreo por población
Didelphimorphia (zarigüeyas,
“zorras”)
De las seis especies de marsupiales
observadas, la mayoría son especies de amplia distribución y comunes. De ellos, la “zorra común”
fue registrada en 7 de las 14 localidades inventariadas. El Panamá, esta especie es común y sus
hábitos alimentarios omnívoros le permiten encontrarse en áreas boscosas, de cultivos,
plantaciones de frutales, rastrojos, tanto en zonas rurales, como pueblos y ciudades.
Xenarthra (armadillos, perezosos y
hormigueros)
Este grupo también es conocido como
Edentata (Desdentados) debido a que sus
dientes no están diferenciados como los otros
grupos de mamíferos. De este orden se obtuvieron datos de cinco especies, de las cuales el más
frecuente fue el armadillo común o de nueve bandas (Dasypus novemcinctus),
registrado en 12 de los 14 puntos inventariados. Se observó que en la Región Occidental las poblaciones de
este animal no están sujetas a la presión de caza como ocurre en otras regiones de Panamá. De
ellos, sólo se observaron algunos individuos, pero sus huellas fueron particularmente comunes
y numerosas en la mayoría de los sitios donde fue detectado.
Además, se registraron las dos
especies de perezosos existentes en el país. Sin embargo, fueron poco comunes, situación que
puede deberse a diferentes factores, como es sensibilidad de estos animales a la falta de
cobertura boscosa y a lo difícil que resulta detectarlos en algunos bosques de copa densa. De los
hormigueros se obtuvieron datos de dos especies, cada uno con un registro. En Cuatro Callitas se registró el tapacara (Cyclopes didactylus),
un hormiguero pequeño y completamente arbóreo. Este animal es difícil de observar en el campo por
su reducido tamaño, es nocturno y en el día se refugia en las marañas de lianas y hojas de las
parte baja del dosel.
Chiroptera (murciélagos)
Se obtuvieron registros de 40 especies
de murciélagos de tres familias; 33 Phyllostomidae, tres Vespertilionidae y un Molossidae.
Estos registros comprenden cerca del 50 % de los mamíferos observados durante el estudio. Cabe
señalar que a pesar de diferir el esfuerzo de muestreo en las tres cuencas, se logró obtener una
buena representación de las especies de cada zona. El mayor número de especies registradas
se logró a las 120 horas.
Los Chiroptera en Panamá representan
el Orden con más cantidad de especies y aun cuando muchas especies de murciélagos pueden
habitar en áreas no boscosas (áreas abiertas, pueblos y ciudades), la mayoría habita en
ambientes boscosos con diferentes grados de madurez. Los resultados obtenidos durante este
estudio pueden reflejar el efecto de varios factores, entre los más importantes: puede influir el
número de sitios de muestreo, el esfuerzo invertido, el gradiente altitudinal donde se trabajó y el
estado de conservación del hábitat. Coclé del Norte tuvo la mayor cantidad
de sitios de muestreo, mayor esfuerzo de muestreo, mayor gradiente altitudinal y mejor
estado de conservación de los hábitat naturales. Por su parte, al otro extremo estuvo la cuenca del
río Miguel de la Borda/Caño Sucio. No obstante, un mayor esfuerzo en este último sitio es
probable que no hubiera cambiado el número de especies significativamente, ya que como se
señaló, la riqueza de especies de un sitio no depende de un solo factor.
Primates (monos)
Se obtuvieron datos de cuatro
especies, donde el mono tití (Saguinus geoffroyi) resultó el más común y fue observado en siete
localidades de las tres cuencas. Esta especie tiene el menor tamaño corporal entre los monos de la
zona y es el más tolerante a la perturbación humana. No obstante, en algunos sitios donde, los
tití fueron registrados, las expectativas de sobrevivencia de los grupos son escasas a largo y
mediano plazo. Tal es el caso de los ejemplares observados en Cerro Miguel de Donoso, El Limón y
La Mina. En estos sitios, los monos están circunscritos a parches pequeños de bosques, aislados
y distantes de otras zonas boscosas. Las otras tres especies de monos están
relacionadas con zonas boscosas en mejor estado. Los registros de monos aulladores (Alouatta
palliata) y cara blanca (Cebus capucinus) estuvieron circunscritos a la zona de Coclé del
Norte, específicamente a La Sargenta, Cedro Hueco y Cuatro Callitas, donde todavía hay
buena disponibilidad de bosques. Por su parte, el mono nocturno o jujuná (Aotus lemurinus)
fue observado en un cafetal con sombra en La Mina y en El Santísimo, en esta última localidad el
bosque es continuo con el Parque Nacional General de División Omar Torrijos H. (El Copé).
No se obtuvieron registros del mono araña colorado (Ateles geoffroyi), tal vez el primate
en mayor peligro de extinción en Panamá. Todos los primates registrados son mamíferos de interés
especial dado los grados de amenaza sobre sus poblaciones.
Rodentia (roedores)
Sólo se registraron 14 especies de
roedores, casi un tercio de las especies que se derivaron de la revisión de fuentes secundarias (45
especies), por lo que la cifra confirmada representa cerca de un 31 % de esa lista teórica. El
mayor problema en los muestreos de mamíferos pequeños con trampas es la poca cantidad de
ejemplares que en promedio se obtienen de ellos, 45 individuos en este estudio. Para otro
tipo de estudios, un mayor éxito de capturas de roedores requiere de una fase de precebado, que
para fines de inventario, no es factible porque toma varios días en el sitio de muestreo
hasta de empezar el trampeo propiamente dicho. De las 14 especies detectadas, siete se
obtuvieron por medio de las trampas y el resto a través de rastros u observaciones directas. La mayor riqueza de especies se obtuvo
en río Indio (12 especies), le siguió Coclé del Norte (10 especies) y Miguel de la Borda/Caño
Sucio (6especies).
Lagomorpha (conejos)
En Panamá sólo hay dos especies de
conejos, uno restringido a las tierras altas al oeste del Istmo (Sylvilagus dicei) y el
otro de mayor distribución, el conejo muleto (Sylvilagus brasiliensis). El conejo muleto puede ser encontrado
en áreas boscosas y áreas abiertas (lados de carreteras, cultivos, potreros y arbustos), por lo
que es una especie con bastante plasticidad en sus áreas de habitación.
Se obtuvieron registros de este
mamífero en tres sitios, dos en la cuenca de río Indio y uno en Coclé del Norte. Se puede señalar que
este mamífero no es común, y por otra parte, sus hábitos nocturnos hacen menos probable la
posibilidad de verlos.
Artiodactyla (venados y saínos)
De este grupo se observaron evidencias
de saínos (Tayassu tajacu), del venado cola blanca (Odocoileus virginianus) y
venado corzo (Mazama americana). De las tres especies, el saíno fue el
más frecuente, ya que se registró en ocho localidades, siete de ellas en Coclé del Norte, pero no
se obtuvieron datos en Miguel de la Borda/Caño Sucio. Le siguió en frecuencia de aparición el
venado corzo, que fue registrado en cinco localidades de Coclé del Norte. Este venado es propio
de zonas boscosas y por lo general se mantiene lejos de la influencia humana.
Por su parte, el venado cola blanca es
más tolerante a los ambientes perturbados, al grado que puede ser encontrado en bordes de
bosque, potreros y rastrojos, lo mismo que zonas boscosas. De los cinco registros de cola blanca,
cuatro fueron en sitios caracterizados por alta perturbación de los ecosistemas. Es posible que este venado esté
ampliando su distribución hacia la vertiente del Caribe de Panamá a medida que se están
habilitando zonas con ambientes de su preferencia (áreas de rastrojos, bosques secundarios,
potreros y cultivos), ya que décadas atrás no era frecuente en esta zona.
Las tres especies de este grupo son
perseguidas por su carne, y en general son las piezas importantes en la cacería de
subsistencia en Panamá. Son animales apreciados por la cantidad de carne que pueden aportar, aparte de
las otras utilidades que se obtienen de otras partes corporales, como lo es el cuero para la fabricación de
artefactos variados.









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